DDDANA

Camino lento, con los pies en la tierra y el alma abierta al sol.
Acompaño pasos, no los dirijo. Apapacho transiciones, no las acelero.
Diseño como quien siembra: desde la raíz, con intención, con escucha.
Cada pieza es tierra fértil, un espacio para florecer sin prisa, para habitarse sin miedo.
Aquí, el arte es abrigo. El gesto, ritual. Y el alma, siempre la verdadera materia prima.